Estoy seguro que Dios me puso en el camino de esta muchachita hermosa.
Mi puerkita bebé, mi lechoncita, mi cachorrita de Chanchosauria.
Gracias por enseñarme a amar.
Te amo.
Mensajes de Nuestra Señora - Mensaje, 25. julio 2011
“¡Queridos hijos! Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración y de silencio. Hagan descansar su cuerpo y su espíritu, que permanezcan en el amor de Dios. Permítanme hijitos que los conduzca, abran sus corazones al Espíritu Santo para que todo el bien que hay en ustedes, florezca y produzca frutos al céntuplo. Comiencen y finalicen el día con la oración con el corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
“Reunid ante mí a mis adeptos, que sellaron mi alianza con sacrificios”.
Lecturas:
I.- Mt 15, 1-2. 10-14.
II.- Sal 50, 3-7. 12-13.
III.- Núm 12, 1-13.
I.-
1 Entonces se acercan a Jesús algunos fariseos y escribas venidos de Jerusalén, y le dicen: 2 “¿Por qué tus discípulos transgreden la tradición de los antepasados? Pues no se lavan las manos a la hora de comer.”
10 Luego llamó a la gente y les dijo: “Oíd y entended. 11 No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.”
12 Entonces se acercan los discípulos y le dicen: “¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oír tu palabra?” 13 Él les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. 14 Dejadlos: son ciegos y guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo.”
II.-
3 viene nuestro Dios y no callará.
Lo precede un fuego voraz,
lo rodea violenta tempestad;
4 convoca desde lo alto a los cielos,
y a la tierra para juzgar a su pueblo:
5 “Reunid ante mí a mis adeptos,
que sellaron mi alianza con sacrificios”.
6 (Los cielos proclaman su justicia,
pues Dios mismo viene como juez).
7 “Escucha, pueblo mío, voy a hablar,
Israel, testifico contra ti,
yo, Dios, tu Dios.
12 Si hambre tuviera, no te lo diría,
porque mío es el orbe y cuanto encierra.
13 ¿Acaso como carne de toros
o bebo sangre de machos cabríos?
III.-
1 María habló con Aarón contra Moisés a propósito de la mujer cusita que había tomado por esposa: porque se había casado con una cusita. 2 Decían: “¿Es que Yahvé no ha hablado más que por medio de Moisés? ¿No ha hablado también por medio de nosotros?” Y Yahvé lo oyó. 3 Moisés era un hombre muy humilde, más que hombre alguno sobre la faz de la tierra.
4 De improviso, Yahvé dijo a Moisés, a Aarón y a María: “Salid los tres hacia la Tienda del Encuentro.” Y salieron los tres. 5 Bajó Yahvé en la columna de Nube y se quedó a la puerta de la Tienda. Llamó a Aarón y a María y se adelantaron los dos. 6 Dijo Yahvé: “Escuchad mis palabras: Si hay entre vosotros un profeta, en visión me revelo a él, y hablo con él en sueños. 7 No así con mi siervo Moisés: él es de toda confianza en mi casa; 8 boca a boca hablo con él, abiertamente y no en enigmas, y contempla la imagen de Yahvé. ¿Por qué, pues, habéis osado hablar contra mi siervo Moisés?” 9 Y se encendió la ira de Yahvé contra ellos. Cuando se marchó, 10 y la Nube se retiró de encima de la Tienda, María advirtió que estaba leprosa, blanca como la nieve. Aarón se volvió hacia María y vio que estaba leprosa.
11 Y dijo Aarón a Moisés: “Perdón, Señor mío, no cargues sobre nosotros el pecado que neciamente hemos cometido. 12 Por favor, que no sea ella como quien nace muerto del seño de su madre, con la carne medio consumida.” 13 Moisés clamó a Yahvé diciendo: “Oh Dios, cúrala, por favor.”






